El desayuno de Lily

Publicado por Kristin el mayo 11, 2017

Ahora Lily tiene 9 meses y por fin hemos conseguido que siga una buena rutina. Ella toma tres pequeñas comidas al día y además, en su día tipo, toma cuatro raciones de leche sin lactosa y dos snacks. Se está convirtiendo en una señorita muy independiente y disfruta mucho comiendo sola así es que hemos introducido más variedad de comida en forma de barritas o palitos. Lo que más me está costando es encontrar desayunos que le gusten. 

 

Porqué el desayuno es tan importante?

Todos hemos oido que el desayuno es la comida más importante del día, seguramente lo hayamos oido de nuestras madres y ellas a su vez de las suyas. Y es verdad: el desayuno es el mejor de los comienzos para una rutina de ordenada de comidas. 

 

Tras una noche de sueño reparador (ojalá sea así siempre!), los bebés están listos para empezar el día. Este es el mejor momento para probar algo nuevo porque tras un largo descanso, a primera hora de la mañana, están mucho más receptivos a nuevos sabores y texturas. 

 

Lo que me ha funcionado mejor con Lily ha sido frenar el primer impulso de hambre con un poco de leche sin lactosa con cereales y quinoa y luego alimentos en forma de barritas o palitos que ella pueda comer sola. De esta forma estamos alternando parte del desayuno con cuchara y parte de alimentación sólida. 

 

Trucos para incorporar su desayuno como parte de su ritual por las mañanas: 

 

Conseguir que los niños estén preparados a tiempo para empezar su día habiendo tomado un desayuno nutritivo cada mañana puede ser estresante porque tienen que levantarse, lavarse, vestirse, desayunar y estar listos para salir en muy poco tiempo. 

Las siguientes pistas pueden ayudarte a que vuestras mañanas sean más llevaderas: 

  • Pon tu despertador 10 ó 15 minutos antes para tener tiempo para preparar un desayuno rápido. 
  • Siéntate con ellos y desayunad juntos. Así quizá ellos quieran imitarte. Aunque sólo tomes un plátano, una tostada y un vaso de leche, es importante que ellos vean que hay que empezar el día habiendo desayunado algo sano para que su cuerpo y su cerebro tengan ‘combustible’ suficiente. 
  • Si tu bebé no quiere comer con la cuchara o si tus niños se quejan porque no tienen hambre, ofréceles algo pequeño y fácil de comer que ellos puedan comer solos, como un yogur o un plátano.
  • Deja que los niños un poco mayores te ayuden a preparar el desayuno para que luego se lo coman sin problema. 

 

Razones para tomar un buen desayuno:

 

1 Tras una noche de sueño, el pequeño cuerpo de nuestros bebés necesita reponer fuerzas y saltarse el desayuno puede hacerles sentir cansados o irritables. Su estado de ánimo y sus niveles de energía caerán en picado si no toman una merienda a media mañana. 

2 Un desayuno nutritivo aporta una cantidad significativa de vitaminas y minerales tales como proteínas, hierro, calcio, vitamina B, y fibra. 

3 Desayunar aporta al metabolismo un mecanismo de arranque que hace que tus pequeños obtengan energía de lo que comen. 

4 Desayunar ayuda a concentrarse y a atender hace que los niños se centren en jugar, aprender y recordar. 

5 Los pequeños que desayunan son más proclives a a admitir una dieta nutritiva en general y son físicamente más activos, reduciéndose así el riesgo de tener sobrepeso y obesidad. 

6 Los niños mayores que desayunan bien cada día tienden a atender mejor en el colegio, mejoran su concentración y su actividad mental. 

 

Cómo hacer un desayuno sano: 

 

A veces resulta difícil preparar un desayuno sano para los niños todas las mañanas y es realmente importante…

El desayuno debería incluir carbohidratos, fruta, proteínas y fibras. Los carbohidratos son la fuente de energía inmediata para el cuerpo. Las proteínas tienden a usarse cuando los carbohidratos se han consumido, la fruta aporta las vitaminas que el cuerpo necesita para defenderse y la fibra hace que el alimento se mueva y sea asimilado por el aparato digestivo. Además aporta una sensación de saciedad que evita que se coma en exceso. 

El mercado de los cereales es muy lucrativo y las baldas de los supermercados están repletas atractivos paquetes de cereales que llevan gran cantidad de azúcar y sal. Evita los cereales refinados con azúcar y no te dejes engañar por la lista de vitaminas y minerales añadidos que aparecen listados en el lateral del paquete. Los cereales no procesados son mucho más sanos y son una buena fuente de hierro.  

 

Los desayunos saludables deberían incluir: 

  • Pan o cereales de grano entero, por ejemplo pan multicereales, avena o quinoa. 
  • Una ración de leche sin lactosa o alternativas como yogur o queso. 
  • Fruta o vegetales por ejemplo: plátano o manzana en rodajas
  • Proteína como por ejemplo el huevo, que además de proteínas tienen vitaminas y hierro. 

 

 Recetas sanas para el desayuno: 

 

Compota de fruta y copos de avena

 

Si se te agotan las ideas de desayunos sanos aquí tienes uno que a Lily y sus hermanos les encanta y es muy fácil de hacer. Luego sólo tienes que congelarlo en porciones si necesitas que te dure para más veces. Las manzanas y las frutas rojas añaden un sabor espectacular y se congelan sin problema. Otro día puedes hacerlo por ejemplo de manzana y canela. Se creativa para que tu peque no se aburra. 

 

Ingredientes: 

3 manzanas

1 taza de frutas del bosque

1 taza de copos de avena 

 

Modo de hacerlo: 

 

1 Pela y quita el corazón a las manzanas y córtalas en trocitos. Lava las frutas del bosque. 

2 Coloca las manzanas y las frutas del bosque así arregladas en una olla y añade una taza de agua. 

3 Ponlas al fuego y espera a que la manzana de reblandezca y que las frutas del bosque estallen y se abran. 

4 Cocina los copos de avena por separado echándolos en dos tazas de leche o agua hirviendo y remuévelo hasta conseguir una papilla cremosa. Apaga el fuego y deja que se enfríe.

5 Echa la papilla y las frutas hervidas en una batidora y añade parte del agua de hervir las frutas si lo crees necesario para batirlo todo. 

6 Repártelo en pequeños recipientes y congela lo que no vayas a necesitar para el desayuno del día. 

 

Creps de plátano

 

Ingredientes: 

2 plátanos maduros, pelados y aplastados

2 huevos

1/2 taza de copos de avena

 

Modo de hacerlo: 

1 Echa en la batidora los plátanos machacados, los huevos y los copos de avena y deja que se batan durante 10 ò 15 minutos. No te preocupes si salen grumos.

2 Pon al medio fuego una sartén antiadherente grande y echa media cucharada de mantequilla y espárcela por toda la sartén. Añade pequeñas cantidades de la mezcla que has preparado en la batidora cuidando que no se junten unas a otras en la sartén. Cuando empiecen a salirles pequeñas pompas dales la vuelta. Se hacen muy rápido así es que ten cuidado para que no se te quemen. 

3 Déjalas enfriar antes de servir porque queman mucho. 

 

Puedes congelar los creps que sobren y aguantan 3 meses en el congelador. Tienes que sacarlos la noche antes y por la mañana los puedes servir con trocitos de fruta fresca y yogur. Es un desayuno delicioso, sano  y nutritivo para los bebés y niños mayores!

 

Tazones de patata dulce, queso y quinoa

2 patatas dulces grande1/2 taza de queso parmesano

1/2 taza de quinoa cocinada

1 cucharada de aceite de coco

 

Modo de hacerlo:

1 Precalienta el horno a 180 grados. Engrasa una bandeja para 12 magdalenas con aceite de coco y resérvala. 

2 Mezcla la patata dulce rallada, queso y quinoa cocinada en un cuenco grande. 

3 Llena los moldes de magdalenas con esta mezcla y aplástala con una cuchara. 

4 Mantenlo en el horno 30 minutos o hasta que esté hecho.

5 Sácalo del horno y déjalo enfriar antes de servir. 

 

 

Pueden congelarse hasta 3 meses. Para descongelarlos sácalos del molde y mételos en una bolsa con cierre zip en la nevera la noche anterior. Están deliciosos con aguacate o yogur natural.